Hablar de Luis Aparicio, es hablar del venezolano más grande que pisó un terreno en las Grandes Ligas. Por algo es, por ahora, el único miembro del Salón de la Fama en Cooperstown de nuestro país.
Un 17 de abril de 1956, hace 70 años, Little Louie hizo su estreno en el mejor béisbol del mundo con Medias Blancas de Chicago, luego de permanecer dos años en ligas menores, tras su firma como agente libre en 1954. Aquel día, el joven de 21 años de edad, alineó como octavo bate y campocorto ante los entonces Indios de Cleveland en el Comiskey Park de la ciudad de Chicago.
En sus primeros dos turnos, el zuliano, se fue en blanco con elevados al jardín derecho y central, respectivamente; sin embargo, fue en la tercera aparición al bate que sacudió el primer hit de los 2.677 que totalizó en la MLB, ante los envíos del lanzador Bob Lemon.
Allí comenzó una carrera llena de elogios y premios para el Aparicio, quien militó en el mejor beisbol del mundo por 18 temporadas, en las que ganó un premio al Novato del Año, en 1956; nueve Guantes de Oro, recibió 13 invitaciones a Juegos de Estrellas y se llevó una Serie Mundial, en 1966, con Orioles de Baltimore, ante Dodgers de Los Ángeles.

