No es un secreto que en el béisbol de las Grandes Ligas existe mucha disparidad, especialmente en la economía de cada una de las franquicias.
Si bien es cierto, hay mercados grandes que favorecen a los equipos, como es el caso de New York Yankees o Los Ángeles Dodgers, pero al mismo tiempo están los más pequeños, como Marlins de Miami y Guardianes de Cleveland.
Para este inicio de la temporada 2026, una gran contradicción dice presente en el primer mes de acción. Con unas nóminas por debajo de los 100 millones de dólares, Guardianes de Cleveland y Marlins de Miami son dos de los equipos mejores posicionados en sus respectivas divisiones.
En el caso de los Guardianes, cuyo roster está valorado en US$ 87,8 millones — segunda nómina más baja en MLB — son los líderes de la división central de la Liga Americana.
Con récord de 14-12, los dirigidos por Stephen Vogt tumban toda esa premisa de que el dinero da victorias. Al contrario, Boston Red Sox y Houston Astros, como parte del top 10 de rosters más altos en la MLB, amanecieron este jueves 23 de abril con dos de los peores récords del joven circuito (9-15 y 10-16, respectivamente).
Y es que el caso de Cleveland es particular. Solo tienen a un jugador que gana por encima de los 20 millones de dólares en 2026, y nos referimos a José Ramírez (US$ 22 millones), mientras que Boston tiene hasta cuatro jugadores que recibirán un salario por encima de eso y los Astros, a tres peloteros.
MARLINS DE MIAMI CON LA NÓMINA MÁS BAJA
En el caso de la Nacional, sucede lo mismo con Miami. Al tener la nómina más baja de las Grandes Ligas (US$ 81 millones), escoltan a Bravos de Atlanta en la división Este y está por encima de Phillies y Mets, cuyas nóminas forman parte del Top 5 de toda la MLB.
Los Marlins buscan regresar a una postemporada, sin embargo, la gran pregunta es cuánto tiempo aguantarán con un roster que no llega siquiera a los 85 millones de dólares.

